Mostrando entradas con la etiqueta ventanas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ventanas. Mostrar todas las entradas

4 de noviembre de 2014

10 trucos prácticos para ahorrar en casa este invierno



Ventanas

-          Abre las ventanas el tiempo necesario para ventilar las habitaciones. Con diez minutos es suficiente para renovar el aire.

-          Pon, si es posible, dobles ventanas o doble acristalamiento.

-          Los días soleados de invierno suba las persianas y abra las cortinas para permitir el paso de la radiación solar a través de las ventanas. En días muy fríos y nublados cierre las persianas para aumentar el aislamiento, especialmente si no va a estar en casa.
 

Calefacción

-          Apaga la calefacción por la noche y no la enciendas por la mañana hasta que el hogar esté ventilado y las ventanas cerradas.

-          Cierra los radiadores que no necesites para mantener el confort de la casa y apaga la calefacción si vas a estar fuera más de un día.

-          Instala un termostato para regular la climatización del hogar. Es muy eficiente y se amortiza rápidamente.

-          Mantén la temperatura en 21º C. Es la temperatura más eficiente.

-          No abuses de la calefacción. Además de ser perjudicial para la salud, cada grado que aumenta la temperatura consume entre un 5 y un 7% más.

-          Para dormir vale con una temperatura entre 15º y 17º C, aunque niños y personas mayores pueden necesitar un poco más de calor.

-          No tape los radiadores con las cortinas ni ponga objetos sobre ellos, porque se dificulta la difusión del calor.
 

Calentador

-          El calentador debe calentar el agua a 45ºC y no más, para no tener que enfriarla en los grifos mezclándola con agua fría.
 
 

3 de noviembre de 2011

14 consejos para ahorro en gas natural



El gas es otro combustible fósil que se utiliza en la generación de energía calorífica para cocinar, bañarse, limpieza de ropa, entre otros. Un consumo alto de este, genera concentraciones importantes de gases de invernadero como el bióxido de carbono, metano, óxidos de nitrógeno, aerosoles y ozono. Hacer un uso racional del mismo se traduce en la disminución de los gases invernadero, del calentamiento global y del cambio climático. Las acciones a realizar para el ahorro de gas son las siguientes:

1.Al calentar agua para bañarse asegúrese de calentar solamente la que necesite, ya que un mayor volumen de agua requiere un mayor consumo de gas.
2.Apaga el piloto del calentador cuando no vayas a necesitarlo.
3.Cuando cocine, utilice de preferencia ollas a presión que requieren un consumo menor de gas comparado con las ollas tradicionales.
4.Si no es posible la utilización de ollas de presión, tapa las ollas: la cocina se realizara más rápido y consumirá un 20% menos de gas.
5.Limpie regularmente los quemadores de las estufas de la cocina: si están sucios o se tapan consumen un 10% más de lo que debieran.
6.Revise los quemadores del calentador de agua al menos una vez al año.
7.Si le es posible sustituya su calentador de gas por un calentador solar, con lo cual eliminaría el uso de gas para este fin hasta en 90%
8.Duchese en vez de bañarte(sobre todo si se utiliza agua caliente se obtiene un gran ahorro de energía).
9.Abrigarse mejor es más adecuado que emplear calefacción en exceso. Es importante revisar que los tubos de gas no estén incrustados (con óxido).
10.En tiempos de frío mantén las ventanas cerradas y bien aisladas, para evitar que el calor escape. Revisa y limpia los quemadores del sistema de calefacción.
11.Si es posible adapta sistemas de generación y reutilización de biocombustibles (a través de la basura, desechos orgánicos entre otros) para sustituir el gas fósil.
12.En las industrias para producir vapor a presión se utiliza gas, por lo que se recomienda mantener los equipos en buenas condiciones y con las mezclas adecuadas para eficientar la combustión y reducir el consumo de gas.
13.Dé preferencia al secado de la ropa a través de la radiación solar que a la utilización de la secadora. ¡Además, el sol acaba con la mayoría de las bacterias sin necesidad del uso de químicos! 14.Si no puede evitar usar secadora de ropa, espere a completar la carga, así evitará un consumo excesivo de gas.

13 de julio de 2011

Ahorro energético en el hogar



El ahorro de energía es fundamental para hacer un uso razonable de la energía y así ahorrar costes económicos y medio ambientales. Algunas propuestas para ahorrar energía mediante la eficiencia energética en viviendas son las siguientes:

VENTANAS

Muchas ventanas no disponen de cristales que aíslen perfectamente del frío y el calor, por lo que nos proponen cambiar las viejas ventanas. Para ello están subvencionando entre el 22% y el 35% del coste del presupuesto de sustitución de las ventanas.

FACHADAS

El aislamiento de los muros también muy significante, pues las pérdidas de calor que sufren en el invierno, nos obliga a hacer un uso mayor de la calefacción, y en verano, se produce el efecto contrario, se calientan obligándonos a tener que utilizar el aire acondicionado para mantener una temperatura adecuada en el interior, que os recuerdo que debe ser 25 grados centígrados. A modo de curiosidad, por cada grado que se disminuya estaremos aumentando un 8% el consumo de energía.

CUBIERTAS

Si mejoramos el aislamiento de las cubiertas de las viviendas, podríamos reducir hasta un 20% de ahorro de energía.

ASCENSORES

Los ascensores instalados en comunidades de vecinos, suponen un consumo de energía eléctrica anual de 7.000 Kwh. Por lo que existen ayudas dentro del plan renove de hasta 3.300 € por ascensor. Lo que se persigue es la sustitución de ascensores antiguos por otros más nuevos que consuman menos energía, entorno al 35% de ahorro de energía.

ELECTRODOMESTICOS

Los electrodomésticos suponen un 13% del consumo de energía en el hogar. Aquellos que tienen clasificación A, son los electrodomésticos que menos energía consumen, lo que supone un ahorro económico. Otra de las medidas, que suponen un gran ahorro de energía, es sustituir la cocina vitrocerámica, por una cocina de inducción.

CALDERAS

Estas representan el 67% del consumo total de energía de una vivienda. Por tanto, hay planificar muy bien el tipo de caldera que debemos instalar. Se concede una ayuda de 300€ para sustituir las viejas calderas por calderas de baja temperatura o de condensación que funcionen con gas natural o gasóleo. Esto supondría mejorar en un 17% el rendimiento de una caldera individual suponiendo hasta 100€ de ahorro de energía.

AIRE ACONDICIONADO

Si sustituimos un aparato de aire acondicionado de Clase D por otro de Clase A, podría ahorrarse hasta un 19% del consumo de energía eléctrica anual. El Plan Renove concede ayudas de hasta 300€ para la sustitución.



La finalidad es conseguir la eficiencia energética en las viviendas y edificios, y que el consumidor pueda reducir el consumo de energía y consecuentemente disminuir el precio de la factura de la luz.

Pequeños gestos, como la publicidad que se ha llevado a cabo con el equipo de la selección española, puede ser muy positivo por la incidencia que esto puede suponer en la sociedad. La concienciación es muy importante, por eso es necesario que todo el mundo entienda, que reducir el consumo de energía y de agua también, no sólo es bueno a nivel individual, pues se disminuye el consumo de energía y por tanto, el importe a pagar por dicho consumo, sino que supone un beneficio a nivel global, tanto económico como medioambiental.

4 de febrero de 2011

Ahorro en calefacción: evita errores comunes cuando llega el frío


¿Quién no se ha preguntado por qué hay oficinas en las que en invierno se va en manga corta y en verano hay que llevar chaqueta? Pues lo mismo pasa en muchos hogares donde el uso de la calefacción y el aire acondicionado muchas veces se aleja mucho de la eficiencia energética y del respeto con el medio ambiente.
Ahora que nos enfrentamos a los meses más fríos del año, aquí tienes una relación de los errores más comunes que se cometen en los hogares. Si consigues evitarlos, conseguirás un buen ahorro en la factura.
1. Intentar mantener una temperatura constante
¿Realmente necesitamos que la casa esté igual de caliente por la noche o durante la jornada laboral? Es cierto que llegar a casa y que haya una temperatura agradable no tiene precio, pero dejar la calefacción puesta durante todo el día supone un derroche energético enorme. Por eso el uso de un termostato programable es mucho más útil y económico.
2. Subir en exceso la temperatura para calentar antes la casa
Más de lo mismo. Hace mucho frío y lo primero que se te ocurre es poner el termostato a una temperatura muy por encima de lo recomendado para que la casa entre en calor lo antes posible. La solución es básicamente la misma: un termostato programable. Además, al contrario de lo que pueda parecer, la vivienda no entrará en calor antes por pedir una temperatura más alta, sino que tardará el mismo tiempo en alcanzar los grados óptimos. Elevando la temperatura del termostato lo único que conseguiremos es que la casa se recaliente, porque el sistema de calefacción continuará calentando la casa.
3. Usar la chimenea
Tener una chimenea en la casa del campo puede parecer muy romántico pero... energéticamente hablando, es bastante poco rentable. Aunque la fogata y las llamas le den un ambiente muy acogedor a una casa, el tiro de las chimeneas abiertas puede hacer entrar mucho más frío que lo que calienta el fuego en sí.
4. Radiadores eléctricos en las habitaciones
Puede parecer lógico pensar que, si sólo se utilizan un par de habitaciones de la vivienda, usar en ellas radiadores eléctricos es la mejor opción. Sin embargo, hay varios argumentos que nos indican lo contrario: el primero es que una buena instalación centralizada de gas resulta mucho más eficiente energéticamente que los radiadores individuales. El segundo pasa por la seguridad: los aparatos eléctricos conllevan un mayor riesgo de accidentes domésticos y de incendios.
5. Para conservar el calor, cambiemos las ventanas
Es cierto que las ventanas pueden ser un punto de fuga de calor de una vivienda, pero no son las únicas culpables de que nuestra casa esté fría. Objetivamente, la mayor parte del calor se pierde por paredes y techos mal aislados. Instalar unas ventanas que aíslen bien es un paso, pero no el único. Hay muchos otros aspectos que influyen en el aislamiento de las viviendas.
6. La culpa es de la caldera
Es muy fácil pensar que una caldera vieja gasta más energía que una nueva. Pero, realmente, la caldera no es el único problema de la ineficiencia energética. De poco (o de nada) sirve reemplazarla si no se ponen en marcha otras medidas de ahorro de energía, como el aislamiento de la vivienda y un buen sistema de puertas y ventanas. Si no se tiene esto en cuenta, la factura seguirá subiendo. Hay que asegurarse de que el aparato pase todas las revisiones obligatorias y mejor si se trata de una caldera de condensación.
7. Usar bombillas incandescentes para dar calor
Es cierto que este tipo de bombillas, además de dar luz, dan calor, por lo que podríamos caer en la idea de que finalmente ayudaran a aumentar la temperatura de la casa. Sin embargo, las nuevas generaciones de aparatos de iluminación (como el LED), gastan mucho menos y duran más. No hay que perder de vista que el objetivo de las bombillas es alumbrar pero no calentar. Para eso está la calefacción y los radiadores.