29 de junio de 2015

Cómo realizar una auditoria energética

Una Auditoría Energética es un examen técnico de una empresa, vivienda, comercio, edificio, industria o cualquier inmueble, para comprobar y validar si la gestión energética está optimizada. Esto significa que explicará si se puede ahorrar en gasto energético o no. El objetivo del estudio es minimizar los costes energéticos sin disminuir el confort climático.

Hasta hace muy poco tiempo, el estudio detallado de los costes energéticos no era una prioridad para muchas empresas, comercios, grandes superficies o incluso viviendas, pero en los últimos años, debido al incremento considerable de los costes energéticos, en media han subido un 60%, la gestión de los recursos y consumos energéticos es un tema relevante.
 
En los últimos años la auditoría energética se ha convertido en un tema relevante en empresas, comercios, grandes superficies o incluso viviendas debido al considerable incremento de los costes energéticos. Estos costes en media han subido un 60%. En el 95% de los casos, la realización de una Auditoría Energética da como resultado un posible ahorro energético.


Una Auditoría Energética puede realizarla cualquier persona. En general las auditorías energéticas se presentan en forma de estudio o documento firmado, realizado por expertos en la materia, normalmente ingenieros especializados. El estudio o auditoría energética tiene claramente dos fases. La primera contiene un estudio detallado de la situación energética actual y la segunda explica las propuestas de mejora,  de ahorro energético y de eficiencia energética.

  • Primera fase: En esta fase, es conveniente incluir una descripción con fotos del emplazamiento, la superficie total, su uso, tipos de cerramientos, materiales utilizados en la construcción, etc. Además se incluirá una detallada descripción de las instalaciones existentes, calefacción, como el aire acondicionado, iluminación, etc., con todas sus características técnicas, incluyendo la antigüedad, así como los patrones o pautas de uso de estas instalaciones.
        A continuación, la auditoría debería detallar todos los datos sobre los consumos
        existentes, así como un historial de consumo y de los costes para cada tipo
        diferente de suministro.

        Una vez obtenidos todos los datos posibles se procede a tratar la información,
        calculando consumos de electricidad, litros de agua por persona, etc. Se puede
        realizar mediante hojas de cálculo o bien utilizando algún software disponible
        al efecto.

        Con estas herramientas se puede descubrir que el consumo aumenta en ciertos
        periodos del año y en otros disminuye, o que solo se concentra en determinados
        periodos y en otros es prácticamente nulo. En esta parte se pretende determinar
        el éxito o no de la auditoría y las medidas de eficiencia que se pueden aplicar.
  • Segunda fase: Después de procesar la información y obtener algunas conclusiones, en la segunda fase se proponen las medidas de ahorro y de eficiencia energética necesarias para disminuir los costes energéticos sin disminuir el confort térmico.
Todas las medidas de eficiencia energética y ahorro energético se pueden explicar mediante el desarrollo de un plan de actuación. Este plan explicará todas las medidas a tomar, el ahorro generado y su coste.

El ahorro medio conseguido después de una auditoría energética puede ir desde el 10% de ahorro en emplazamientos bastante eficientes hasta el 50% de ahorro en emplazamientos muy poco eficientes. Estos valores pueden variar dependiendo de las condiciones y el sitio.

19 de junio de 2015

Usar a temperatura adecuada la calefacción y aire acondicionado para ahorrar en la luz

La tarifa media de enero de 2015 situó la factura de la luz del usuario medio en 79,62 euros mensuales, doce euros más que hace un año, lo que supone una subida en tasa interanual del 17,7%, según el análisis de Facua-Consumidores en Acción.


La principal forma de ahorro es tener un termostato que mantenga la temperatura en un rango ideal en invierno (calefacción) y verano (aire acondicionado). La temperatura ideal en los meses de frío es 20 grados y en verano 25 grados, bajar un grado más en invierno o subirla en verano nos supondrá subir un 6-8% nuestro consumo energético.

Lo ideal es poder invertir en sistemas de aislamiento, que limitan la pérdida de energía en el exterior (especialmente en las ventanas), pero si no podemos realizarlo, esforcémonos para intentar mantener estas temperaturas gastando lo menos que podamos en sistemas de calefacción y aire acondicionado.

Para ventilar completamente una habitación 10 minutos son suficientes, no cubras los radiadores (es común usarlos para secar la ropa) ni pongas objetos que dificulten la difusión del calor, purga en estos días los radiadores ya que el aire en su interior dificulta la transmisión de calor, realiza el mantenimiento de tu caldera y úsala con la presión adecuada y recomendada por su fabricante.

10 de junio de 2015

Cómo conducir para ahorrar energía y contaminar menos

Si conducimos eficientemente, las facturas del taller, acabarán reduciéndose forzosamente, ya que desgastaremos menos el motor. También, y mucho más importante, reduciremos las emisiones de gases nocivos y de CO2, en aproximadamente un 15%. De hecho, una de las grandes causas de deterioro ambiental en las grandes ciudades es el humo de los coches. Por lo tanto, tanto para evitar el deterioro ambiental, como para ahorrar energía podemos llevar a cabo estas sencillas medidas:



1-. Utiliza el transporte colectivo siempre que puedas. Si no es posible, trata de que tu coche no vaya con un solo ocupante; organízate con amigos en tus desplazamientos por ocio o comparte coche para ir al trabajo (hay páginas web que organizan estos viajes).

2-. No cojas el coche para pequeñas distancias. Anda o utiliza la bici; tu bolsillo y tu salud te lo agradecerán. 

3-. Cuando compres un coche, elige un modelo adaptado a tus necesidades y fíjate en la etiqueta de consumo de carburante y en la clase energética del vehículo.

4-. Haz un mantenimiento regular de tu coche: Revisa la presión de los neumáticos, los filtros de aire, las bujías….

5-. Trata de mantener una velocidad constante sin acelerones ni frenazos. Se puede llegar a un ahorro de combustible del 15%

6-. Arranca el motor sin pisar el acelerador. La primera marcha sólo se debe usar para iniciar la marcha; hay que cambiar a segunda a los seis metros o dos segundos aproximadamente.

7-.En los motores de gasolina hay que cambiar de marcha en torno a las 2.000 r.p.m. y en los diésel a las 1.500 r.p.m. Siempre que sea posible, hay que circular con las marchas más largas y a bajas revoluciones.

8-. Levanta el pie del acelerador con la marcha engranada. Frena de forma suave y progresiva y reduce de marcha lo más tarde posible.

9-.Cuando paremos el coche más de un minuto,  es recomendable apagar el motor.

10-.Hay ciertas circunstancias que hacen que el coche consuma más: llevar un cofre hasta el 15%, el aire acondicionado puesto hasta un 25%, las ventanillas bajadas hasta un 5%, transportar 100 kilos de peso suplementario hasta un 5%, una falta de presión de 0,3 bares en los neumáticos hasta un 3%…

Referencia:  http://www.webconsultas.com/belleza-y-bienestar/habitos-saludables/ahorro-de-energia-en-el-coche-3770

2 de junio de 2015

La batería de la que todo el mundo habla: Resumen de sus principales claves

Hace unos días se produjo el lanzamiento de un producto que podría revolucionar la energía en los hogares: la batería de Tesla.

Se trata de una batería de iones de litio, las cuales llevan ya años utilizándose y son el estándar de la industria para las baterías recargables. Las tienes en tu móvil, en tu portátil… son de momento la mejor opción porque almacenan energía durante más tiempo, consumiendo menos y siendo más ligeras que otras opciones.

Sin embargo, hasta que la empresa Tesla no ha presentado su producto “Powerwall” parece que no era una opción viable para el almacenamiento doméstico de energía.


Ante tanta información, más o menos optimista, vamos a intentar desgranar algunas de sus claves:

¿Para qué sirve?

Las baterías de Tesla se utilizarán, cuando salgan al mercado, para almacenar energía proveniente, en principio, de cualquier fuente renovable. Lo más directo u obvio es pensar en su utilización para sustituir a las actuales bombonas de gasoil que sirven de respaldo en instalaciones aisladas, como fincas rurales, cuando no se puede producir energía para el consumo con placas solares, por ejemplo.

¿Cuál es el coste de integrar en el hogar las baterías de Tesla?

El precio de 3.000 euros de la Powerwall más asequible de Tesla hace a estas baterías un elemento atractivo, pero a la hora de hacer cálculos para tu hogar, debes tener en cuenta en primer lugar que es preciso que lo instale un servicio profesional y en segundo lugar el conversor necesario para darle utilidad a la batería y que no viene tampoco incluido.

El modelo de 3.000 euros es también el de menor capacidad, unos 7 KWh. Para autoabastecimiento serio hay que pensar en al menos 5 de estos elementos, los cuales tienen una vida útil garantía de 10 años, lo que complicaría que has de añadir varios apartados más.

A lo anterior habría que sumar el elemento generador de la energía. Es cierto que en construcciones recientes ya existe la obligación de tener placas solares, pero estas se usan para instalaciones térmicas y no como generadores de energía eléctrica.

¿Cuánto cuesta?

El modelo pequeño tiene una capacidad de almacenaje de 7kwh y cuesta esos 3.000 dólares (2.600 euros). El modelo más grande, de 10 kwh, costará 3.500 dólares (3.110 euros) A esta cantidad, hay que sumarle el coste de instalación, que va aparte y la infraestructura renovable, sea de placas solares o de lo que elija cada consumidor.

¿Qué aspecto tienen?

Tesla ha cuidado de nuevo el diseño para que sus baterías, como sus coches eléctricos de lujo, sean un objeto deseable. Tienen el tamaño de un calentador de agua pero con bordes redondeados y líneas fluidas. Están disponibles en varios colores.

¿Se instalan en casa o en el exterior?

Están preparadas para ambos escenarios.

¿Permiten ser totalmente independientes de la red?

En principio, la idea no es hacer a tu hogar completamente autónomo de la red de energía eléctrica tradicional porque un hogar medio consume más de lo que estas baterías almacenan en un día.

¿Cuándo llegará al mercado?

Está previsto que esté disponible en EEUU en verano y a finales de año en Australia y Alemania. No hay fecha prevista aún para España ni para el resto de Europa.

Alternativas y otros puntos a mejorar

Es la mejor solución hasta ahora, pero hay otras tecnologías que pueden llegar en próximos años y desbancar a los iones de litio. La agencia ARPA del departamento de Defensa de Estados Unidos está investigando algunas de ellas, incluidas las basadas en agua, que no solo serían más baratas sino que además tendrían mucho menos impacto sobre el medio ambiente. Unas cuantas son sobre el papel más prometedoras que las del litio, pero sufren en comparación una importante falta de desarrollo.

No obstante, aunque las Powerwall estarán en el mercado norteamericano este verano, la expansión internacional no llegará hasta 2016. Y tampoco suponen una mejora revolucionaria sobre lo que ya hay en el mercado, si exceptuamos su pequeño tamaño y diseño. Lo que sí supone es una  apuesta de Tesla por reposicionarse como una compañía dedicada a la tecnología de las baterías, sea en coches, el hogar o la empresa.

Referencias:
http://cincodias.com/cincodias/2015/05/04/empresas/1430725788_179136.html
http://www.elconfidencial.com/tecnologia/2015-05-05/tres-motivos-por-los-que-la-bateria-de-tesla-es-un-avance-real_787855/ http://www.xataka.com/hogar-digital/las-baterias-de-tesla-el-autoabastecimiento-y-la-legalidad-en-espana-las-cinco-respuestas-clave http://www.libertaddigital.com/ciencia-tecnologia/tecnologia/2015-05-05/tesla-presenta-powerwall-una-bateria-para-que-los-hogares-abandonen-la-red-electrica-1276547158/
http://www.elmundo.es/tecnologia/2015/05/02/55447d2bca4741a95e8b4570.html
http://www.abc.es/sociedad/20150502/abci-bateria-domestica-tesla-espana-201505012017.html

28 de mayo de 2015

Ahorrar en iluminación para ahorrar en la luz

La tarifa media de enero de 2015 situó la factura de la luz del usuario medio en 79,62 euros mensuales, doce euros más que hace un año, lo que supone una subida en tasa interanual del 17,7%, según el análisis de Facua-Consumidores en Acción.

Los cambios en los sistemas de iluminación han sido más que importantes en los últimos años, surgiendo nuevas alternativas a la bombilla clásica que también han visto abaratar su precio, aún así, el cambio de todos los puntos de luz puede ser caro por lo que es conveniente hacerlo poco a poco y teniendo en cuenta las características de la zona que queremos iluminar:

Bombillas incandescentes:
Son las que hemos usado siempre y las que debemos sustituir más urgentemente. Sólo el 5% de la energía que consume se dedica a la luz y el 95% produce calor, aun siendo "baratas" su consumo es importante y su duración muy breve.

Bombillas halógenas:
Son los conocidos "focos" que tenemos en muchas ocasiones en pasillos o salones. Tienen un alto consumo, desprenden mucho calor, pero su duración es superior. Iluminan rápidamente la zona, y por ello en términos de eficiencia su sustituto ideal son bombillas LED.

Tubos fluorescentes:
Consumen un 80% menor que el de las bombillas incandescentes lo que les hace ideal para estancias donde se encienda la luz muchas horas (cocinas, despachos) pero tardan tiempo en encenderse. Las combinaciones son cada vez mayores y los tamaños también inferiores.

Bombillas de bajo consumo:
Usan la misma tecnología de los tubos fluorescentes a una bombilla, por lo que sus ventajas e inconvenientes son los mismos. Sufren con el número de encendidos por lo que no son recomendables para habitaciones donde la luz se encienda o se apague con frecuencia, son más caras pero eficientes. Eso sí, no todas son iguales, hay modelos económicos de menor duración, a la hora de comprar, analicemos muy bien las posibilidades.

Bombillas LED:
Su precio es alto aunque se va reduciendo, prácticamente no desprenden calor y ahorrar mucho, siendo ideales en primer lugar como sustitutos de halógenos o lugares donde encendemos y apagamos frecuentemente la luz. Su duración es muy larga lo que junto a su escaso consumo nos permite amortizar la inversión de su compra.

Además de ajustar nuestro sistema de iluminación en la medida de nuestras posibilidades otros consejos, muchos de ellos sencillos, que son de gran utilidad: aprovechar la iluminación natural, utilizar colores claros en paredes y techos para aprovechar mejor la iluminación natural y reducir la artificial, no dejar luces encendidas en habitaciones que no estés utilizando, mantener limpias las lámparas y las tulipas y en la medida de lo posible, adaptar la iluminación a tus necesidades y usar iluminación localizada con la que ahorras y consigues ambientes más confortables.

20 de mayo de 2015

Cómo ahorrar energía instalando domótica en su vivienda

La domótica es el conjunto de sistemas inteligentes en las viviendas que contribuyen a la mejora del confort, la accesibilidad, la seguridad, las comunicaciones, y la eficiencia energética. Se han desarrollado en los últimos 20 años elementos de control que contribuyen al ahorro de agua, electricidad y combustible, lo que tiene un efecto directo en el aspecto económico y ecológico de los hogares.

Además, la tecnología domótica permite la monitorización del consumo energético en el hogar, lo que facilita la gestión personalizada del consumo, así como el establecimiento y corrección de pautas de comportamiento en lo que a consumo energético se refiere. Además, hoy en día la tecnología es intuitiva y de fácil uso, en muchas ocasiones incluso controlable desde dispositivos móviles.

Así, mediante la incorporación de sistemas domóticos en el hogar, puede gestionar inteligentemente la iluminación, climatización, agua caliente sanitaria, el riego, los electrodomésticos, etc., aprovechando mejor los recursos naturales, utilizando las tarifas horarias de menor coste, y de esta manera reducir su factura energética mientras gana en confort y seguridad.


Imagen: Derecho de autor:  Dennis Murphy

 Para el ahorro de electricidad, destacan los siguientes sistemas:

De iluminación:

• Sistemas de iluminación eficientes: adaptan el nivel de iluminación en función de la variación de la luz solar, la zona de la casa o la presencia de personas, ajustándola a las necesidades de cada momento. Por ejemplo, detectan la presencia de personas en zonas de paso, como los pasillos de la vivienda o de las zonas comunes de un edificio, y las iluminan sólo cuando es necesario.
• Control automático inteligente de toldos, persianas y cortinas de la vivienda: permite que se aproveche al máximo la luz solar.
• Control automático del encendido y apagado de todas las luces de la vivienda: permite evitar el dejarse luces encendidas al salir de casa.
• Control de forma automática del encendido y apagado de las luces exteriores en función de la luz solar.

De climatización:

• Sistemas de regulación de la calefacción: adaptan la temperatura de la vivienda en función de la variación de la temperatura exterior, la hora del día, la zona de la casa o la presencia de personas.
• Control automático inteligente de toldos, persianas y cortinas de la vivienda: permite que se aproveche al máximo la energía solar.

De electrodomésticos:

• Control o secuenciado de la puesta en marcha de electrodomésticos: programando su funcionamiento en horarios en los que el precio de la energía es menor.
• Detección y gestión del consumo “en espera” de los electrodomésticos.
• Programación de la desconexión de circuitos eléctricos no prioritarios –como por ejemplo, el del aire acondicionado–, antes de alcanzar la potencia contratada.

En la actualidad, los sistemas domóticos ofrecen una gran variedad de funcionalidades orientadas a monitorizar el consumo de agua, de combustibles y el consumo eléctrico de todos los sistemas de la vivienda: electrodomésticos, iluminación, sistemas de comunicaciones, refrigeración y/o calefacción, etc. Esto permite hacer una gestión personalizada del consumo (consumo por franjas horarias, diario, mensual, etc.), así como detectar malos funcionamientos de los equipos del hogar.

La información obtenida permite optimizar el ahorro energético en el futuro y corregir las pautas de comportamiento. Monitorizar la calidad del suministro eléctrico permite, además, notificar remotamente la información al suministrador de electricidad, mejorando así el funcionamiento global del sistema de distribución eléctrica para ajustar con más exactitud los patrones de producción a los hábitos de consumo.

En aquellos inmuebles en los que se dispone de sistemas de generación de electricidad por energía solar fotovoltaica u otros sistemas (microgeneradores, aerogeneradores, etc.), se puede monitorizar y gestionar la producción de electricidad. El usuario puede saber en cada momento cuánta energía se está inyectando en la red y  obtener informes diarios, semanales y mensuales, que le permitirán, incluso, realizar la gestión económica de los ingresos que se obtienen mediante la venta de la energía.

Actualmente, existen en el mercado diversos sistemas domóticos fácilmente instalables en cualquier tipo de vivienda: protección oficial, libre, ya construida, de nueva construcción, unifamiliares aisladas, adosadas o en bloque. La domótica pone la tecnología a su servicio. En función de los requerimientos de cada proyecto, se aplicará una solución a medida que satisfaga las necesidades del hogar y se adapte al modo de vida del usuario.

Si desea instalar domótica en su vivienda, debe acudir a un integrador y/o instalador que, basándose en su conocimiento de los diferentes productos que hay en el mercado, le aconsejará sobre la opción que más se adapte a sus requerimientos.

13 de mayo de 2015

Ahorra energía mientras cocinas

A veces no somos conscientes de que con determinados gestos del día a día, también se puede ahorrar energía, como puede ser en la cocina. Con seguir unos sencillos consejos y modificar algunos hábitos, podemos conseguir un importante ahorro de energía en nuestra cocina y resto del hogar.


                                   Imagen: Derecho de autor: http://es.123rf.com/profile_astragal

• Cocinar apagando la vitrocerámica aproximadamente 3 minutos antes de retirar el recipiente. De esta forma se aprovecha el calor residual.

• Elegir un recipiente de diámetro ligeramente mayor que la zona de cocción y con fondo difusor de calor (salvo para cocinas de inducción), supone un ahorro en la energía consumida para cocinar del 20%.

• Utilizar siempre que puedas ollas a presión, debido a que se consume menos energía y ahorra mucho tiempo.

• Si se usan ollas convencionales taparlas durante la cocción de esta manera se evita la pérdida de calor.

• Descongelar los alimentos antes de cocinar ayudará a ahorrar energía.

• Si vas a comprar un frigorífico, elige un modelo eficiente y ecológico de clase A+++ o A++, de esta forma podrá ahorrar hasta un 70 % respecto a la media.

• Regular la temperatura del frigorífico y congelador según las instrucciones del fabricante, por cada grado más de frío, el consumo de energía aumenta un 5%.

• Instala el frigorífico y congelador lo más lejos posible de los focos de calor, como pueden ser el sol, radiadores, horno, etc.

• No introducir nunca alimentos calientes en el frigorífico o en el congelador. Dejándolos enfriar fuera, ahorrarás energía.

• Comprobar que las puertas del frigorífico y del congelador cierran correctamente y mantenerlas abiertas el menor tiempo posible.

• Mantener la pared trasera del frigorífico  bien limpia y ventilada.

• Eliminar del congelador la capa de hielo antes de que alcance los 3 milímetros de espesor, de esta forma se consigue ahorros energéticos de hasta el 30%.

• La utilización del microondas supone un ahorro energético entre un 60 y un 70% respecto de los hornos convencionales.

• Procurar no abrir el horno innecesariamente. Cada vez que lo haces puedes estar perdiendo hasta un 20% del calor acumulado.

• No es necesario precalentar el horno para cocciones superiores a una hora, así ahorrarás energía.

• Utiliza el reloj programador avisador de tu horno. Es un modo muy efectivo de controlar el consumo de energía.

• Se ahorra energía si aprovechas al máximo la capacidad del horno y cocinas el mayor número de alimentos de 1 vez.

• Apagar el horno un poco antes de finalizar la cocción: el calor residual será suficiente para acabar el proceso.

• Los hornos de convección favorecen la distribución uniforme de calor, ahorran tiempo y gastan menos energía.

• Es aconsejable el uso de recipientes de vidrio para el horno pues retienen el calor más que otros materiales por lo que los alimentos se cocinan más rápidamente.

• Si vas a comprar un lavavajillas, elige un modelo eficiente y ecológico de clase A+++, permiten ahorrar más del 45% respecto de los de clase D.

• Lavar los platos, con agua caliente consume un 40% más de energía que lavar con lavavajillas.

• Aprovechar al máximo la capacidad del lavavajillas y selecciona el programa adecuado.

• Prelavar los utensilios con agua fría, si el lavavajillas no está lleno, ya que facilita el lavado posterior.

• Tener cuidado al colocar los utensilios en el lavavajillas ya que el agua debe circular entre ellos con facilidad.

• Usar los niveles de sal y abrillantador recomendados por el fabricante del lavavajillas.

• No olvidar  desenchufar los pequeños electrodomésticos cuando se usen, como son batidoras, tostadoras,etc.

6 de mayo de 2015

Uso inteligente de los electrodomésticos para ahorrar en la luz

La tarifa media de enero de 2015 situó la factura de la luz del usuario medio en 79,62 euros mensuales, doce euros más que hace un año, lo que supone una subida en tasa interanual del 17,7%, según el análisis de Facua-Consumidores en Acción.


Uso inteligente de los electrodomésticos para ahorrar en la luz:

Según el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE), el gasto de electrodomésticos supone el 56% del consumo energético, unos 990 euros al año de media. Por ello, el uso eficiente del mismo nos permitirá conseguir ahorros considerables.

Las medidas de arranque están por supuesto en la compra o sustitución cuando sea posible por electrodomésticos lo más eficientes posibles en consumo de energía (de calificación energética A) pero va mucho más allá, también en el uso que hagamos:

En lavadoras/lavavajillas: Usar programas a temperatura moderada, el 90% de la energía se usa para calentar el agua y reduce las revoluciones del centrifugado. En general es recomendable usarlo a carga completa, salvo para los electrodomésticos que permitan usar programas de carga media, que ajustan el consumo de luz y agua. El mantenimiento es muy importante, usar descalcificantes y limpiar el filtro de impurezas nos ayudará a que cada lavado sea más económico.

En el frigorífico/congelador, debemos realizar también un mantenimiento adecuado, dejando suficiente espacio entre el motor y la pared, evitar que acumule hielo y ajustando bien las temperaturas 5ºC en el frigorífico y -18ºC para el congelador. No metamos alimentos calientes en la nevera, porque al hacerlo aumentamos el consumo ya que el frigorífico buscará mantener la misma temperatura.

Cocina eléctrica: En primer lugar no emplear cacerolas y sartenes más pequeñas que los quemadores de la vitrocerámica. Usemos menaje eficiente, como es la olla presión y aprovechemos el calor marginal tras apagar el fuego para los últimos momentos de preparación de nuestras comidas. Igualmente sustituir el microondas por el horno es muy recomendable (65%-70% de ahorro), y si usamos este, el ahorro de apagarlo unos minutos antes y aprovechar el calor marginal es mayor que en las vitrocerámicas.

En las televisiones/pantallas el ahorro de la tecnología LED es muy importante (37% en funcionamiento con respecto a los paneles LCD) pero también en espera (40%) aun así, apagarlo completamente (no dejarlo en standby) nos permitirá conseguir ahorros moderados. Para ello es de gran ayuda usar regletas con interruptores, que nos permite fácilmente desconectar energía de una serie de electrodomésticos (es muy común la combinación de televisión, reproductores de DVD y consolas).

Por último un electrodoméstico con enormes puntas de gastos es la plancha, especialmente el gasto está en llegar a la temperatura máxima, por ello, conseguimos un importante ahorro si planchamos grandes cantidades de ropa a la vez en lugar de distribuirlo en repetidas ocasiones.

13 de abril de 2015

Elegir correctamente la potencia contratada

La tarifa media de enero de 2015 situó la factura de la luz del usuario medio en 79,62 euros mensuales, doce euros más que hace un año, lo que supone una subida en tasa interanual del 17,7%, según el análisis de Facua-Consumidores en Acción.

A lo largo de las siguientes semanas iremos desgranando algunos consejos para ahorrar en la factura de la luz y hacer un gasto energético más eficiente y a la vez más económico para nuestra economía doméstica. Esta semana nos centraremos en:

Elegir correctamente la potencia contratada para ahorrar en la luz:

Las últimas subidas han castigado especialmente la tarificación fija, la cual además de costarnos muchos euros con independencia del uso que realicemos muchas veces está contratada por encima de nuestras necesidades.

Por ello es importante ajustar la potencia eléctrica contratada a nuestras necesidades y evitar contratar kW de más, consiguiendo en la mayoría de los casos un pequeño ahorro pero constante a lo largo del tiempo. Tenemos que tener en cuenta que la potencia que necesitamos depende de dos factores, el tipo y cantidad de aparatos eléctricos que tengamos y la potencia que necesiten. Por ello el consejo más importante es procurar no usar a la vez electrodomésticos que consumen mucha potencia (plancha, aire acondicionado, lavavajillas, horno?) y comprobar cómo hacemos el uso de la misma.

Existen en el mercado medidores de potencia pero si no queremos invertir en el mismo, la mejor forma es la "prueba y error". El Interruptor de Control de Potencia (ICP), situado en el cuadro eléctrico, en caso de demandar más potencia de la contratada, desconecta la instalación. Si nunca ha saltado podría significar que tenéis más potencia de la que necesitáis, prueba que continúe así usando los electrodomésticos de mayor potencia a la vez, si sigue sin saltar, tendréis margen para reducir el término fijo de la plantilla.

6 de abril de 2015

Cogeneración

A veces nos hemos preguntado cómo podríamos reutilizar la energía que se pierde cuando realizamos determinadas acciones en nuestra vida cotidiana. Por ejemplo, la velocidad que se pierde cuando frenamos un coche (energía cinética), el calor que se pierde por el tiro cuando encendemos una chimenea (energía térmica), etc.

Esto último es lo mismo que ocurre en determinados procesos de generación de energía eléctrica. En las centrales térmicas convencionales se estima que el aprovechamiento de la energía calorífica del combustible para producir electricidad puede oscilar entre el 26 y el 40 por ciento. El resto de la energía se disipa en forma de calor. Debido a esto surge el concepto de cogeneración: no solo se produce energía eléctrica sino que se aprovecha el calor producido como energía térmica útil en forma de vapor de agua, agua caliente sanitaria o sistemas de calefacción.

Para el caso de aprovechamiento del  calor residual, también en forma de frío (agua fría, hielo o sistemas de refrigeración) entonces se habla de trigeneración. Y si, además, se aprovecha en forma de energía mecánica (por ejemplo, aire comprimido) tenemos el concepto de tetrageneración.

La cogeneración se puede aplicar tanto en procesos industriales como en grandes edificios que puedan tener gran demanda de agua caliente sanitaria y calefacción, por ejemplo hospitales o grandes superficies comerciales. También se puede aplicar en sistemas de calefacción urbana que son redes que distribuyen el calor por debajo del pavimento de manera similar a como se haría con el agua o el gas. Estos sistemas tienen un rendimiento un 10% superior a la calefacción centralizada y mejora en torno a un 40% a la calefacción individual.

En conclusión los procesos de cogeneración son más eficientes que las centrales térmicas convencionales llegando a cifrarse en torno a un 75 y un 90 por ciento el aprovechamiento de la energía de los combustibles utilizados.